Hazen y Williams contra Darcy y Weisbach en un Bar


A ver.

Antes que nada debo dejar claro que, como buen ingeniero civil (y no por bueno, de excelente, sino bueno, de práctico), soy fan-adorador-evangelista de la ecuación de Hazen y Williams para el cálculo de pérdidas.

Así que lo que viene a continuación —una historia hipotética— puede sonar algo parcializado.



Alguna vez me imaginé a estos cuatro señores —Hazen, Williams, Darcy y Weisbach— haciendo alguna especie de debate, en un bar, con algunas cervezas encima y otras en espera…


Darcy y Weisbach (D-W) —a quienes imagino como a los típicos científicos-estudiosos-teóricos, metidos en su laboratorio de cabeza— alegarían que la expresión que ellos definieron es universal, científica, dimensionalmente homogénea…

… en otras palabras: PERFECTA!



Hazen y Williams —a estos los veo como menos científicos, en esencia con la mentalidad de Ingenieros-resuelve-problemas-de-forma-práctica—, dirían que, ciertamente, no hay dudas de que D-W han planteado algo muy bonito, muy preciso, pero…

…que nadie usa:


Que si hay que buscar el diagrama de Moody, meterse con el número de Reynolds, etc…

Que cómo es eso de que la fricción depende de la velocidad, la rugosidad de las paredes y de la temperatura —¡que impráctico!

Tan así que unos cuantos —Blasius, Colebrook, White y pare de contar— han tenido que inventarse versiones para hacerla más digerible al público (entiéndase como público los profesionales de la mecánica de fluidos).




Claro, Darcy y Weisbach, ante todos estos hechos, tendrían que defenderse diciendo que la fórmula de H-W es empírica —¡Mi madre, Empírica! Pecado mortal— y que tenía muchas limitaciones:


Que si es sólo para usarse en hidráulica —mientras que la de ellos es universal.

Que si está limitada a un rango de diámetros: entre 5 y 180 cm.

Que si no puede utilizarse para altas velocidades del flujo (mayores a los 3 m/s).



En fin… INUTILIZABLE.


Y, ya cerca de la octava cerveza (cada uno) estarían hablando o elucubrando cosas como:


D-W: no os preocupeís que, en unos cuantos años (unos 60-80, en realidad) habrán métodos de cálculo que permitirán resolver nuestra ecuación en un santiamén…

H-W: jajaja, seréis adivinos… pero mientras, la nuestra será la de más uso —así sea sólo para agua. De hecho será muy utilizada por los Ingenieros más prácticos del mundo: Los Ingenieros Civiles.




Así estarían hasta altas horas, tratando de poner en valor el trabajo de cada uno.


¿Te lo imaginas?


Yo, en este punto, con la ayuda de la tecnología —y a más de 80 años de cualquier conversación que estos señores hubieran podido tener— sigo pensando que, al menos para nuestra área y dentro de la mayoría de situaciones con las que nos encontramos, hay mucha similitud entre los resultados entre ambas ecuaciones.


El único problema es que la de D-W involucra mucho trabajo.


¿Qué cuál elegir?


Ya queda a tu criterio.

Hay quienes me han dicho que las normas de su país “exigen” tal o cual ecuación.

Yo, realmente, lo dudo. Podrían recomendar, pero no exigir.

Nadie puede imponer una ecuación de pérdidas, al menos para el tema de la hidráulica de tuberías en instalaciones en edificaciones o en acueductos, pues, pese a todo, los resultados son muy similares, como he referido ya.



¿Que no me crees?



Podrías probar en cualquiera de nuestros programas para tuberías a presión que, como sabrás, te permiten escoger entre ambas ecuaciones para tus cálculos:



Software Anti Peleas entre Hazen-Williams y Darcy-Weisbach




Lo mejor de ambos mundos, como verás.


Saludos,
Alfredo Simancas


P.D.: antes de que salga algún hater-historiador a aclarármelo: Sí lo sé, Darcy y Weisbach no se conocieron… así que hubiera sido difícil que se encontraran en un bar.